Convergencia

Convergencia

Los neumáticos de los coches, a causa de la fricción con la superficie de la carretera y su movimiento, tienden a desviar la trayectoria de su posición inicial. La combinación de las fuerzas de desgaste y la tracción entre la banda de rodadura y la carretera tiende a hacer que se abran o se cierren las ruedas.

Por este motivo y por su seguridad le recomendamos hacer controlar la convergencia de sus ruedas en nuestros Driver Center al menos una vez al año.

 

¿QUÉ ES LA CONVERGENCIA?

La convergencia permite corregir los problemas de trayectoria y de adherencia de los neumáticos contrabalanceando las fuerzas que actúan sobre las cubiertas, en particular aquellas que provienen desde el terreno, para hacer que el efecto sea nulo, estabilizando la conducción y haciendo que el coche sea más reactivo a todas las exigencias generadas por el contacto con el asfalto.

La convergencia se mide en grados y la medida se realiza desde el punto más adelantado y el más retrasado de la llanta a la altura del cubo. La diferencia entre las dos medidas determina el valor de convergencia que indica cuál es, justamente, el tipo de convergencia de nuestras ruedas.

  • Existe una convergencia abierta o divergencia cuando la parte anterior de la rueda apunta hacia el exterior del coche y, por lo tanto, nuestro valor de convergencia es negativo. Imagine que está mirando desde arriba su vehículo y a través de los puntos de relieve de las llantas pasan dos líneas rectas: en este caso, el punto de intersección entre las dos rectas se encontrará ubicado detrás del vehículo.

  • En cambio, existe una convergencia cerrada cuando la parte delantera de la rueda apunta hacia el eje central y el valor de convergencia es, por lo tanto, positivo. En este caso, imaginando siempre que observa su coche desde las alturas, el punto de intersección entre los planos longitudinales que pasan entre las dos ruedas se encuentra delante del vehículo.

Esta regla vale tanto para el tren delantero como para el tren trasero.

 

Una convergencia incorrecta obliga al conductor a efectuar maniobras correctivas forzadas durante la conducción que pueden comprometer su seguridad, además del consumo irregular y no homogéneo de los neumáticos.

 

CUÁNDO ES NECESARIO HACER LA CONVERGENCIA

Los motivos por los cuales la convergencia de un vehículo se ve comprometida pueden ser varios, puede que durante la conducción el coche encuentre un bache, en este caso el impacto puede desviar la posición de la rueda respecto al eje; o que la rueda del vehículo impacte contra la acera al aparcar. También, las suspensiones en mal estado o con partes mecánicas montadas de manera incorrecta pueden comprometer la convergencia.

 

El estado de los neumáticos permite reconocer una convergencia incorrecta a simple vista, ya que una parte de los mismos estará más consumida respecto de la otra. En efecto, al inspeccionar las cubiertas, si estas se presentan más desgastadas en la parte interna o externa, se trata de un indicio de que se debe realizar la convergencia en las cuatro ruedas. Por otra parte un neumático en mal estado implica también un consumo superior de combustible, un mayor ruido de rodaje y fuertes vibraciones, además de estar más sometido a vibraciones.


Además del consumo no homogéneo del neumático, es necesario restablecer el ángulo correcto de los neumáticos cuando el vehículo tiende a girar a la derecha o a la izquierda en una carretera recta o si después de un viraje el volante no vuelve a autoalinearse lo suficiente.

Desplazándose respecto al alineado original, las cubiertas influyen de manera más o menos negativa en el rendimiento y en la seguridad de conducción; por lo tanto, la convergencia se debería controlar apenas se encuentran este tipo de anomalías. Por lo tanto, es muy aconsejable confiar en la profesionalidad de nuestros Driver Center para realizar la convergencia al coche.

Gracias a la gran profesionalidad y experiencia, pero también a las maquinarias de última generación con las que están equipados nuestros talleres mecánicos, pueden contar con la mejor asistencia para un mantenimiento de calidad de su coche o su moto.

 

CÓMO SE REALIZA LA CONVERGENCIA

Antes de pasar a los controles computarizados, el montador de neumáticos procede a realizar una inspección general y un control manual para verificar el juego mecánico de ruedas y suspensiones, controlando cojinetes, cubos, tirantes y brazos. Se pasa después al control de los neumáticos, verificando su presión y procediendo con el inflado, para así nivelar de manera uniforme el vehículo. Solo después de la intervención del experto, se pasa a la fase sucesiva que prevé el uso de un aparato que se llama alineador de ruedas. Este aparato está equipado con un ordenador que permite analizar el alineado de las ruedas. Las máquinas que se utilizan en la actualidad son ultramodernas y cuentan con tecnología 3D y rayos láser.

Estas nuevas tecnologías permiten obtener de modo automático los ángulos geométricos de las suspensiones y las cubiertas en poquísimos minutos y corregirlos de manera impecable.

El ordenador comienza controlando las medidas del eje trasero del vehículo verificando los parámetros de la convergencia, de la comba y del ángulo de empuje. A continuación, se controla el eje delantero efectuando las medidas de la convergencia, de la comba y de la incidencia.

Si las medidas de estos parámetros se diferencian de los indicados por el fabricante del vehículo, se procede a la regulación del cabezal de dirección para establecer el valor de la convergencia. Este valor se mide tanto en grados angulares como en milímetros.


La geometría de las ruedas debe tener cuenta tres parámetros:

  1. Toe es la convergencia que indica si las ruedas están dirigidas hacia el interior o el exterior respecto al eje longitudinal del vehículo.
  2. La incidencia, llamada Caster.
  3. La comba, llamada Camber.

Los talleres Driver Center están equipados con tecnologías avanzadas que permiten medir los ángulos geométricos de las ruedas y de las suspensiones de modo automático y muy rápido.

Por regla general, cuando se efectúa la convergencia, es conveniente equilibrar los neumáticos para corregir la rotación de las cubiertas hasta que éstas giren de forma regular y homogénea.